En nuestra amplia experiencia trabajando en el sector del transporte, hemos observado cómo las multas de tráfico para camiones de segunda mano y vehículos nuevos afectan de manera significativa la operativa diaria de las empresas de transporte profesional. Las multas, son parte del día a día del todo el que pasa varias horas al volante, un gasto imprevisto–previsto que puede afectar de forma más o menos significativa a cualquier transportista profesional. Además del desembolso económico (dependiendo del importe de la sanción), pueden generar otros inconvenientes como la pérdida de puntos, retrasos, o incluso la inmovilización del vehículo.
